El problema
En 2020 y 2021, miles de publicaciones científicas emergieron en pocos meses sobre un mismo tema. Algunos estudios decían que cierto medicamento funcionaba. Otros decían lo contrario. Todos estaban «publicados». Todos tenían «cifras». Todos podían citarse.
Ante esta avalancha, periodistas, médicos y pacientes se encontraban sin herramientas para discernir. La pregunta ya no era «¿hay algún estudio que diga eso?» — siempre había uno. La pregunta real era: ¿vale algo este estudio?
La desinformación científica no siempre es un problema de mala fe. Con frecuencia es un problema de herramientas que faltan. Cuando nadie tiene los medios para evaluar la calidad de una evidencia, cualquier publicación puede pasar por una verdad.
Nuestra respuesta: medir el proceso, no los resultados
Yuka no evalúa si te gustará el sabor de un yogur. Evalúa su composición: azúcar, aditivos, sal. El Nutri-Score no dice si una receta es buena — dice si está equilibrada según criterios nutricionales documentados.
Publi-Score hace lo mismo con los artículos científicos. Evaluamos el proceso que produjo los resultados:
- ·¿Fue el estudio prregistrado antes de comenzar, o las hipótesis se formularon tras ver los datos?
- ·¿Son los datos brutos accesibles para verificación independiente?
- ·¿Es la financiación independiente del fabricante del producto evaluado?
- ·¿Es el grupo de comparación adecuado? ¿Es la muestra suficientemente grande?
No decimos si un medicamento funciona. No decimos si los autores tienen razón. Decimos si el estudio respetó las reglas del juego que hacen que un resultado sea creíble.
Un termómetro puede ser preciso o impreciso — eso no tiene nada que ver con la temperatura que mide. Del mismo modo, un estudio puede tener resultados verdaderos y una metodología frágil, o resultados falsos y una metodología impecable. Publi-Score mide la calidad del termómetro, no la temperatura.
Tres principios no negociables
Gratuito para siempre
La calidad de la evidencia científica no puede estar detrás de un muro de pago. Saber si un estudio es metodológicamente sólido es información ciudadana, no un servicio premium. La puntuación rápida siempre será gratuita, sin cuenta, sin límites.
Independiente
Sin publicidad. Sin financiación industrial. Sin institución que decida la puntuación. La grilla de puntuación es pública, documentada y rebatible. Nuestra financiación proviene únicamente de suscripciones Premium — no de los actores cuya investigación evaluamos.
Direccionalmente neutro
La conclusión de un estudio — positiva, negativa, significativa o no — nunca influye en su Publi-Score. Un estudio bien conducido que muestra que un medicamento no funciona obtiene la misma puntuación que uno bien conducido que muestra que funciona. Es el proceso lo que cuenta, no el resultado.
En qué se basa la grilla
La grilla Publi-Score v1 se basa en estándares internacionales reconocidos: los criterios CONSORT para ensayos clínicos aleatorizados, PRISMA para metaanálisis y revisiones sistemáticas, la herramienta RoB 2 (Risk of Bias) de la Cochrane Collaboration, y las recomendaciones GRADE para evaluar el nivel de evidencia.
La grilla cubre 7 categorías y más de 30 subcriterios. Fue objeto de una validación sobre un corpus de publicaciones conocidas (ensayos de referencia, metaanálisis Cochrane, estudios controvertidos) y de un depósito e-Soleau para datar su creación.
No es perfecta. Ninguna grilla lo es. Nuestras limitaciones están documentadas públicamente en la página de transparencia. Las asumimos y las corregimos de forma iterativa.
Lo que viene
Publi-Score está disponible públicamente desde marzo de 2026. Los próximos pasos son, en orden: enriquecer el catálogo con cientos de publicaciones puntuadas por IA, abrir el acceso institucional (laboratorios, redacciones, organismos de salud), y extender progresivamente la grilla a disciplinas fuera de la biomedicina.
Si crees que la ciencia merece más que titulares simplificados, pensamos lo mismo. Prueba la herramienta con un artículo que te importe.
